Inicio > Revista Canarii > Canarii 10 (Marzo de 2008) > Crimen de Estado en La Laguna

Canarii 10 - Documentos

Actas de la Comisión de Encuesta del Congreso de los Diputados para esclarecer la muerte de Javier Fernández Quesada

Crimen de Estado en La Laguna

A continuación presentamos un documento revelador: las Actas de la Comisión del Parlamento español creada para investigar los acontecimientos ocurridos el 12 de diciembre de 1977 en la Universidad de La Laguna, en el que resultó muerto por disparo de bala el estudiante Javier Fernández Quesada.

El próximo número de Canarii publicará extensamente estas actas y hará una valoración de las mismas. Por ahora, nos limitaremos a ofrecer extractos de tres documentos reveladores: el primero, un informe escrito de la Guardia Civil realizado el 30 de diciembre de 1977; el segundo, las declaraciones de un testigo ocular de los mismos; y el tercero, la declaración del Rector de la Universidad de La Laguna, Antonio Bethencourt Massieu. De la lectura de ellas se hacen patentes las claras contradicciones entre las tres versiones sobre lo que ocurrió. Juzguen ustedes mismos:

Informe de la Dirección general de la Guardia Civil, 1ª Zona, Jefatura:

"Sobre las 14,00 horas, salieron del acuartelamiento los Land Rover, con 1 Sargento, 1 Cabo y 8 Guardias, por la carretera de La Cuesta, atendiendo a la llamada de urgencia de las fuerzas que se encontraban en la Glorieta del Padre Anchieta […]. Ante el acoso de los alborotadores desde las azoteas, jardín y terrenos interiores (de la Universidad)…, con toda clase de objetos, piedras, trozos de hierro y cascos de botella y el acercamiento por la calle interior de una fuerte masa de gente compuesta por unas 500 personas…el Coronel ordenó que se lanzara…pelotas de goma, hasta que se consumió toda la dotación que llevaban, unas 200. Como quiera que este medio resultaba ineficaz…desplazó al frente un Guardia para decir a los alborotadores que cesasen en su actitud…y al no conseguirse…ordenó se efectuaran 10 disparos al aire, de advertencia, y después otros diez… […] pero a los pocos momentos…al ver la posición hacia arriba de las armas de fuego, persistieron (los manifestantes) en su actitud agresiva, a la vista de los cual el Coronel ordenó el desplazamiento hacia delante al objeto de lograr…hacer retroceder a la masa, cosa que se logró…, en cuyo momento cesó el fuego […]".

Declaración de un vecino de La Laguna (del que omitimos el nombre) que, desde la azotea de su casa, es testigo directo de los acontecimientos:

[…] vi como desde la azotea de la Universidad un grupo de unos 40 o 50 estudiantes arrojaban piedras y eran contestados con lo que en aquel momento suponía balas de goma. También desde los jardines que hay en la fachada de la Universidad había un grupo de otros 20 estudiantes que hacía lo mismo. Era como una especie de toma y daca. En un momento determinado surgió por la calle que atraviesa el campus universitario,…un grupo como de 5 o 6 Guardias Civiles disparando. Los grupos de estudiantes que estaban refugiados en los jardines corrieron por la escalinata central a refugiarse en el hall (de la Universidad). En ese momento quisiera señalar que, a mi juicio, estaban disparando al cuerpo de la gente,…que continuaron disparando… Momentos después salió otro chico con un pañuelo blanco… Siguieron los disparos hacia la fachada de la universidad. Bajó y dialogó con varios miembros de la Guardia Civil y momentos después salieron cuatro estudiantes con el cuerpo de una persona…".

Declaración de Antonio Bethencourt Massieu, Rector de la Universidad de La Laguna en 1977:

Se basa en lo que le dijo un profesor que lo vio todo: "De la declaración de este chico, que es la más fiable para mí, se desprende que la Guardia Civil entró, subió incluso las primeras escaleras hasta un segundo mesetón, para subir la tercera escalera, …y que… desde allí hubo disparos contra la fachada de la Universidad. Ahí en las escaleras, en la parte alta, debió caer herido el chico. Tuvo la fuerza de subir tres escalones; los compañeros le arrastraron hacia dentro, trataron de hacerle la respiración boca a boca, pero, naturalmente, el tiro era tan claro que había quedado ya muerto…".

Un miembro de la Comisión, el Sr. Soto Martín, le pregunta: “¿Cuál es su opinión con respecto a que se dispare contra un edificio universitario?”. El Rector contesta: “Entiendo que si fuera al revés, que las Fuerzas de Orden Público estuvieran atrincheradas y fuesen asaltadas, tendrían que defenderse; pero, en este caso, ¿qué peligro podrían suponer los estudiantes con piedras, suponiendo que tuvieran muchas, en la Universidad? ¿No se hubieran extinguido, quizá, por sí solos, si se les hubiese rodeado a cierta distancia?”

Recursos relacionados

Buscar artículos por

Fundación Canaria Archipiélago 2021