De juegos sagrados a evento social y mediático de primer orden, los Juegos Olímpicos han dejado imágenes para la historia del mundo, desde los atletas negros con el puño en alto a los encapuchados terroristas asaltando la representación israelita, o la más plástica visión de la flecha prendiendo el pebetero gigante de Barcelona 92… Todas estas imágenes se nos han tatuado en la memoria colectiva, como lo ha hecho el momento de gloria de los regatistas canarios que en cinco ocasiones nos han regalado con la alegría de lo más alto del podio.
En esta edición hay una docena de participantes de las islas. Todos ellos ya han hecho historia porque, como diría Pierre de Coubertin “lo importante en la vida no es vencer, sino luchar bien”.


