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Canarii 18 - Historia del Deporte

El fútbol en Canarias, de la llegada del juego hasta la fundación de los primeros clubes

EL FÚTBOL EN CANARIAS, DE LA LLEGADA DEL JUEGO HASTA LA FUNDACIÓN DE LOS PRIMEROS CLUBES

Es difícil concretar con exactitud cuándo empieza a jugarse al fútbol en Canarias pero, de acuerdo con otros autores e investigadores de este tema, parece ser que este deporte empieza a practicarse en las islas, y concretamente en Gran Canaria, a finales de la década de los ochenta o principios de los noventa del siglo XIX.

Después de 1890, marinos ingleses de los barcos que pasaban por los puertos canarios, así como miembros de la numerosa colonia británica establecida en las islas, celebraban en las explanadas y arenales entre la ciudad de Las Palmas y el Puerto de La Luz, "partidas de football" que en un principio presenciaban los jóvenes canarios para de inmediato pasar a participar en ellas. En poco tiempo empezaron a tener cierta frecuencia y se organizaron pequeñas competiciones entre los "team" o equipos que se formaban espontáneamente. Podemos afirmar que desde esos últimos años del ochocientos ya se celebraban informales partidas de “football” en las islas promovidos por ciudadanos británicos establecidos en Gran Canaria primero y años mas tarde en Tenerife.

El deporte que había nacido en los Colleges británicos tenía un auge considerable y fue extendido por los marinos ingleses por todos los puertos donde la flota imperial británica tenía obligadas paradas. Los primeros vestigios del nuevo deporte llegan a las islas más o menos en las mismas fechas que a otros lugares de España y del continente europeo. Sobre mediados de los ochenta del siglo XIX, los ingleses ya jugaban al fútbol en Huelva y existían brotes en el País Vasco, Vigo, Málaga y Barcelona.

En el Puerto de La Luz surgen los pioneros isleños

En estos años, paralelo al desarrollo portuario y como consecuencia del tráfico marítimo, la ciudad de Las Palmas se abre hacia los arenales donde se construyen los primeros hoteles que la dotan de su primera infraestructura turística.

Es precisamente en estos establecimientos donde los primeros turistas se recrean en la práctica de los deportes del tenis o el golf, traídos de Gran Bretaña al igual que el fútbol, y siendo los hoteles construidos para el turismo el primer nexo de unión de la antigua capital del Real, asentado en Vegueta y Triana, y el nuevo núcleo urbano que nacía en el Puerto de La Luz. Esta dicotomía entre el Puerto y Las Palmas, hizo que desde un principio el nuevo deporte balompédico tomara en los súbditos británicos situaciones de rivalidad, punto de partida para explicarnos mas adelante la sana disputa entre los principales "teams" y sus incondicionales de una zona u otra de la ciudad.

El benigno clima insular, la disposición de espléndidos arenales como "fields" y la fácil adaptabilidad del carácter isleño a las novedades, hicieron que el nuevo deporte tuviera una rápida implantación y asimilación por parte de la población insular.

El barrio de los hoteles y la zona de Santa Catalina acogieron numerosas competiciones organizadas por los ingleses en las que pronto comenzaron a participar jóvenes isleños.

Por esas fechas, y aunque la reglamentación existente era conocida, no se celebraban competiciones oficiales ni en Canarias ni en el resto de España, sino "partidas" espontáneas y libres, muchas veces sin porterías que eran formadas por dos piedras, con dos palos y una cinta o cuerda haciendo de larguero, jugando con pelotas o balones de trapo que se deshacían con facilidad.

A finales del ochocientos el nuevo deporte del fútbol era practicado por numerosos muchachos canarios, que junto con los ingleses residentes, disputaban apasionadas "partidas" en las explanadas y arenales de la ciudad de Las Palmas.

Nacimiento de los grandes del fútbol canario: Marino y Victoria

Transcurría el año cuatro o tal vez el cinco del S. XX cuando destacados entusiastas e iniciadores del nuevo deporte en Las Palmas dieron lugar a la fundación del "Club Gimnástico" en el núcleo poblacional de Triana. Un notable jugador de entonces llamado Alberto Seco junto a Domingo Velázquez, Salvador Batista, Feliciano Perdomo, Paco Dávila, Agustín Márquez y otros, gestaron en el prestigioso club dedicado a la gimnasia un equipo del nuevo e incipiente deporte del “football”. Otro equipo de los pioneros fue el Club Canario formado por Pepe Toledo, Pedro Negrín, Salvador Matos, Andrés Macías y Sendra, jugador éste que había adquirido fama por su fuerte “shoot” o patada al balón. Estos fueron tras los ingleses los primeros practicantes isleños.

En aquellos primeros años el “juego de la pelota” comienza a ser el más practicado por los jóvenes isleños en los arenales y descampados que la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria disponía en sus proximidades. Tanto es así que no solo eran las apasionadas partidas en días festivos las que atraían a practicantes y seguidores sino que pronto aparecieron promotores del nuevo “sport” como Eusebio Santana Torres, carpintero de ribera que tenía su taller en unas casetas al final de la calle Cebrián, cercanas a la marea, quien entusiasmó a jóvenes como los hermanos Ojeda: Eliseo, Manuel y Paco; Matías Miranda, Pedro y Fabián Curbelo; Agustín Jiménez, Miguel Rosa, Juan Hernández y otros para constituir una sociedad de recreo y deporte en el barrio de Arenales, donde fueron arropados por los vecinos de “fuera de la portada” fundando el Marino Football Club un 12 de mayo de 1905. Sus primeros colores fueron los de la “matrícula” de Gran Canaria, amarillo y azul, pero al poco tiempo tornaron a azul cielo y blanco espuma con los que orgullosamente defendió el pabellón insular llevándolo en repetidas ocasiones al título de campeón de Canarias.

Primera decadencia del deporte

En 1907, a los pocos años de iniciación en el deporte futbolístico, se cayó en una decadencia en que prácticamente todos los equipos formados se disolvieron. Ello fue debido a la ausencia de algunos de sus principales promotores y a la aparición de otro nuevo deporte, el base-ball que, traído de América por los emigrantes isleños a la isla de Cuba, atrajo en gran número a los jóvenes de las islas. El fútbol decae al irse sus practicantes al "base-ball".

En el año de 1908 el equipo de la colonia inglesa, considerado invencible, golea a un combinado canario por 8-0. El fútbol seguía siendo el espectáculo favorito de la población isleña y de los ingleses residentes. Este mismo año Pepe Gonçálves regresa de Inglaterra a Gran Canaria y promueve junto a los primeros jugadores del Puerto de La Luz la práctica del fútbol. Son los que reorganizan el Unión Central, que era un destacado equipo del incipiente núcleo portuario. Poco tiempo después, muchos de estos pioneros, con el apoyo de importantes súbditos británicos establecidos en los negocios portuarios, fundan el Sporting Club Victoria en 1910. El nombre hacía honor a la Reina Victoria de Gran Bretaña.

El arranque en Tenerife fue unos años más tarde

En la isla de Tenerife se produce el arranque a principios del siglo XX y son también ciudadanos ingleses como Mr. Cufield, Mr. Spragg, Mr. Wilson o Mr. Davy junto con algunos estudiantes que lo habían conocido en Inglaterra, como Francisco Peraza, quienes inician la andadura futbolística cuando constituyen el llamado "Club Inglés" que disputaba sus partidas en los solares y plazas de Santa Cruz. En La Laguna, allá por 1903, se dejó sentir la influencia de la colonia extranjera residente en la histórica ciudad entre jóvenes entusiastas como los hermanos Ascanio Tolosa, Luis Feria y otros, quienes son de los primeros practicantes en la isla. El equipo llamado Patria de la ciudad La Laguna, y el Club Inglés en Santa Cruz por el año de 1908, solían tener disputadas confrontaciones. Estos equipos disputaban con frecuencia encuentros entre sí y la mayoría de las veces con los "teams" formados por miembros de las tripulaciones de barcos que pasaban por el Puerto de Santa Cruz. Poco tiempo después se fundó otro club llamado Añaza, que se fusiona con el Club Inglés y pasa a denominarse Nivaria. Este equipo, que luego tomaría el nombre de Tenerife Sporting Club, mantuvo durante varios años regulares enfrentamientos con el "team" de la colonia inglesa y con los equipos de La Laguna en busca de la supremacía insular en el nuevo deporte.

Existen referencias de partidos disputados en el Puerto de la Cruz entre miembros de la colonia inglesa con algunos "sportmen" locales. Los ingleses establecidos en la zona norte fundaron sobre 1912 algunos clubes en la comarca de La Orotava y en la misma localidad los señores Acosta, Torres, Reid y otros fundaron el C.D. Norte, club que disputaba apasionantes desafíos a los de las localidadades de Icod y Garachico, génesis de los existentes históricos clubs Icodense y Gara.

En La Palma, algunos jóvenes practicaban el deporte existiendo un equipo infantil que pudo ser el primer club de la isla. Al resto de las islas, el deporte llegaría años mas tarde.

Javier Domínguez García es especialista en la historia del fútbol en Canarias.

Imágenes

Pepe Gonçalves: uno de los impulsores

Pepe Gonçalves, nacido en el Puerto de La Luz en 1894, vivió en la ciudad inglesa de Newcastle como estudiante de College, desde 1903 a 1908, años de gran efervescencia futbolística en la ciudad carbonera debido a los éxitos del “team” principal de la ciudad, el “United”. Después de su estancia en Inglaterra, Gonçalves vuelve a su tierra y trae directamente desde la cuna del fútbol, amplios conocimientos sobre los avatares del juego, la organización y los reglamentos. Asimismo, fue en la ciudad de Newcastle donde adquirió el primer equipaje que tuvo el Club Victoria, adoptando desde entonces los colores albinegros del representativo de la ciudad donde residía en Inglaterra.

Su entusiamo y enseñanzas sirvieron para que prendiera la llama del deporte del balón en el creciente núcleo portuario de La Isleta. Fue uno de los principales impulsores del fútbol a partir de la primera década del siglo XX y figura importante para que se arraigara en las costumbres del pueblo canario.

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