Inicio > Revista Canarii > Canarii 21 (Julio de 2011) > EL SÁHARA, ENTRE EL FUERTE DE LA MAR PEQUEÑA Y EL MURO

Canarii 21 - Historia económica

NÓMADAS CONTRA USURPADORES

EL SÁHARA, ENTRE EL FUERTE DE LA MAR PEQUEÑA Y EL MURO

Hablar del Sahara es sentir en toda su amplitud el espacio, el cielo estrellado, el territorio ilimitado y cambiante de enormes montañas de arena caprichosas, habitadas por pueblos igualmente móviles, nómadas, que viven un eterno viaje vital que no conocía fronteras ni límites, salvo los que la escasez de recursos establecía desde la costa macaronésica hasta Suez o el Nilo. Sin embargo, unas líneas cartográficas cruzan el desierto para indicar que allí existe un país, Sahara Occidental, que ha sido ignorado por Marruecos para imponer otra línea, ésta de fortificaciones ligadas a un muro infranqueable de más de 2.700 kilómetros de longitud vigilado por sofisticados equipos y tropas regulares que impiden el tránsito de un pueblo que reclama su territorio y su independencia. La misma determinación que en los últimos años del siglo XV utilizaron para combatir el fuerte de Santa Cruz de la Mar Pequeña.

La historia de Canarias y el Sahara se cruza desde los primeros momentos de las avanzadillas de europeos en busca de riquezas. De hecho, las navegaciones para tomar esclavos canarios debieron ser frecuentes entre 1393 y comienzos de 1400, a tenor de la importancia de la venta de esclavos para la renta municipal sevillana que en aquellos tiempos tenía el nombre de mercado de ‘moros, tártaros y canarios’. Es probable que por aquellos años comenzaran a frecuentar las zonas de pesca los marinos andaluces, portugueses y cántabros.

Santa Cruz se fundó en 1476 por iniciativa de Diego de Herrera, uno de los conquistadores de las Islas. Era un enclave apetecido por portugueses y españoles para controlar el comercio del oro de Guinea, el cual se realizaba a través del Sahara con caravanas para intercambiar el metal por mercancías traídas desde Europa. Este establecimiento fue el primero de las llamadas factorías en la costa de Berbería, que además era usado por los pescadores y los traficantes de esclavos. Un pequeño local fortificado que fue objeto de pugnas entre portugueses y españoles hasta la firma del tratado de Alcaçobas en 1479, si bien la primera torre desapareció en 1485, siendo levantada una nueva en 1496, al reactivarse la política africana por parte de los Reyes Católicos -tras la firma del Tratado de Tordesillas dos años antes-, los monarcas que lograron el vasallaje de los jeques locales.

El sometimiento bajo amenaza de esclavitud nunca fue un sistema aceptado, por lo que la rebelión y asalto al fuerte era cuestión de tiempo, produciéndose en 1524. Tendrían que pasar tres siglos para, a través del Tratado de Tetuán que puso fin a la guerra con Marruecos (1859-60), volver a Santa Cruz para establecer las pesquerías. Un hecho que sería utilizado para reclamar antiguas reivindicaciones territoriales españolas como Sidi Ifni o el Sahara Occidental. Esta ambición territorial también intentaron llevarla a cabo el escocés George Glas y el británico Donald Mackenzie, si bien las autoridades españolas y los trabajadores amotinados hicieron imposible tales asentamientos en Santa Cruz y Cabo Juby, aunque la Sociedad de Pesquerías Canario Africanas creada por el último de estos emprendedores daría lugar al poblamiento de Caleta del Sebo, en La Graciosa.

El muro

La historia diplomática del Sahara Occidental es muy compleja y extensa, un territorio que ha sido objeto de deseo de países y potencias internacionales, tanto por sus recursos naturales como por su posicionamiento geoestratégico. La creación en los años setenta de la cinta para transportar los fosfatos desde Bu Craa hasta el puerto, con más de cien kilómetros de largo, es un ejemplo de cómo se abordan los problemas en ese territorio tan extenso. De ahí que, ante las incursiones de los miembros del Frente Polisario, Marruecos fue acotando el territorio que deseaba controlar mediante la construcción –desde 1980- de muros sucesivos hasta consolidar una barrera formada por la unión de ocho muros defensivos que suman más de 2.720 kilómetros de longitud (incluyendo zonas de Mauritania). En estas fortificaciones hay destacados unos cien mil soldados, en acuartelamientos repartidos cada cuatro o cinco kilómetros y que reciben información gracias a sofisticados radares desplegados cada quince kilómetros que vigilan los movimientos en el entorno, cubierto además de alambradas y miles de minas que han cubierto un territorio antes sólo pisado por nómadas.

Los tuareg llamaban al desierto del Sahara: Teneré (El desolado), un mar de dunas (ergs) que ocupan un 20 por ciento del territorio, donde también se encuentran zonas pedregosas (hamada), planicies con pedruscos y arena (seriri), las cubetas arcillosas (o dayas) y las lagunas temporales (güeltas). Un mundo en apariencia hostil y pobre, pero en realidad uno de los mayores almacenes de recursos naturales del planeta que ha dado lugar a la primera fortificación europea en el África occidental y al mayor muro de ocupación construido por el hombre.

Míchel Jorge Millares es periodista

Los recursos naturales del Sáhara

Pesca

El banco canario-sahariano es uno de los más ricos del mundo, gracias al afloramiento marino en la costa que origina la corriente de Canarias. Cuatro son los grupos de especies con importancia pesquera en esta zona: la sardina, los espáridos (pargos, brecas, cachuchos…), la merluza ya bastante menguada y finalmente los cefalópodos-pulpo, choco y calamar. La pesca intensiva en los últimos años ha provocado un descenso importante en todos los grupos.

Fosfatos

Marruecos es el principal exportador de fosfatos del mundo y EEUU su principal cliente. Los recursos del Sahara, en Fos BuCraa tienen una vida estimada en 30 ó 40 años, con un negocio anual de unos 1250 millones de euros al año.

Petróleo

El subsuelo del Sahara Occidental podría disponer de importantes reservas de combustible fósil.

Otros

Se realizan prospecciones para la obtención de circonita, uranio y otros metales (fuente: www.onhym.com Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas de Marruecos)

Recursos relacionados

Buscar artículos por

Fundación Canaria Archipiélago 2021