Inicio > Historia de Canarias > El destino de los isleños después de la conquista

Historia de Canarias

El destino de los isleños después de la conquista

La conquista betancuriana (a comienzos del siglo XV) situó a las Islas Canarias dentro de los circuitos europeos bajomedievales, aunque faltaron por conquistar las que estaban más habitadas por población indígena. El normando Juan de Bethencourt convierte en Islas de señorío a todas aquellas que pudo dominar, transfiriendo años después su jurisdicción a la corona de Castilla. La conquista y colonización castellana de las Islas más pobladas (Gran Canaria, Tenerife y La Palma) se producirá a finales del siglo XV, en concreto en un periodo de casi 20 años por la feroz resistencia que ofrecieron al sometimiento muchas de las comunidades indígenas.

Situación tras la conquista

Tras la conquista, el gobierno de las islas se estableció dependiendo de su naturaleza, ya fueran señoriales o realengas. Las señoriales, que venían siéndolo desde su conquista por Jean de Bethnecourt eran Lanzarote, Fuerteventura , La gomera y el Hierro . Para controlar las funciones de gobierno de estas islas, se implantó una administración sencilla subordinada a los señores, ya que estaban condicionados por los escasos medios económicos y su reducida población. Esto continuará así hasta la llegada de Diego García de Herrera, cuando se impondrá el sistema administrativo castellano o concejil de realengo. En entonces cuando el gobierno descansará en el concejo situado en la capital de cada isla, auque los regidores y demás altos cargos eran nombrados por los señores.

En las islas de realengo, tras su conquista, se inicia el proceso de repartimiento de tierras que consistían en la sesión gratuita de las mismas, aguas, cuevas… etc, sujetas a compensación. Se exigía la reserva de tierras para los concejos con bienes para su sustento y para la corona que solían ser montes o dehesas, pudiendo ser utilizadas por la población. Los primeros repartimientos fueron destinados a los participantes en la conquista, dividiéndose el terrero según su rango militar. Los financiadores de la empresa, como los comerciantes extranjeros, también se vieron favorecidos. Al desaparecer buena parte de la población canaria por causa de la conquista, la corona intentara repoblar las islas con nuevos pobladores para asentar su estructura socioeconómica. Las mejores zonas de repartimientos, asignadas a los conquistadores e importantes financiadores, la constituían las costas ya que eran las más apropiadas para el cultivo de la caña de azúcar estando, además en muchas ocasiones, en las cercanías de un barranco. En cambio, las tierras en las medianías eran destinadas a los aborígenes.

Con el paso de los años, se va produciendo una concentración de propiedades en las en manos de los poderosos que además de las que han obtenido en los repartimientos consiguen más con la dote de los matrimonios, por la compra de las tierras de los campesinos arruinados y con las tierras usurpadas.

En cuanto a la administración de los territorios, se llevara a cabo el sistema concejil de realengo que anteriormente se había aplicado en las anteriores conquistas y repoblaciones peninsulares. Se dividen los territorios teniendo como cabeza administrativa a los concejos o ayuntamientos, que estarán en la capital de cada isla , controlando así el resto del territorio . Las diversas instituciones administrativas y de justicia, como la audiencia, la diócesis, el tribunal de la inquisición… etc, residirán en Gran Canaria controlando las demás islas.

Sociedad

Tras la conquista, la población de las islas decayó debido a muchos factores entre los que se destacan las muertes por las guerras y las epidemias, y la dificultad de atraer población ya que coincidió con las conquistas de Granada y América. Es por ello, que la corona tomará unas medidas que proporcionaran ventajas que incitara al asentamiento en las islas de los nuevos colonos que se unirían a los aborígenes supervivientes. La base de los mismos, se constituía por gente humilde de los que se destacan los andaluces y portugueses. A su vez acudirían numerosos inversores extranjeros de ingenios azucareros para su explotación en las islas. Por último, se encontrarían la afluencia de población morisca y negra.

En definitiva, era una sociedad frontera a la que acudían personas perseguidas por la justicia o judeoconversos , que se establecerían en el archipiélago tras la expulsión de la península . La sociedad canaria se iría forjando a través de la multiculturalidad de su población que a través de su fusión, aportarían uniformidad a toda la comunidad, teniendo un mayor peso el componente castellano-andaluz por ser el grupo con mayor población.

Los aborígenes en cambio, se vieron afectados por las medidas de aculturación dictadas por la corona, para una mayor defensa interior del territorio. Se inició un proceso de evangelización, aplicándose especialmente en el adoctrinamiento de los niños a través de la convivencia en familias de colonos. Una parte de la población aborigen continuaba con sus costumbres lejos de los núcleos de población, aunque no representaban un peligro para el total de la población.

Recursos

Buscar artículos por

Personajes históricos

Fundación Canaria Archipiélago 2021